Será que el destino, la vida,
Dios (o como quieran llamarlo) no tienen pensado en que dos almas que se aman
estén juntas o sean felices por siempre ¿Será que el juego de la vida es que
algunos salgan vencedores y otros vencidos?
En una sociedad individualista
como la que vivimos hoy en día, encontrar al amor de tu vida y decidir no vivir
junto a él, es el dolor más lento y desgarrador de tu corazón ¿Porqué pensar en
algo así, cuando el cine, los libros y nuestras amistades, nos demuestran que
el amor existe, que es lindo, que es para toda la vida?
Sacaré del baúl una historia de
amor que no fue para toda la vida, para que me entiendan a que me refiero… Hace
50 años (década de los 60’s), si tus padres no daban el visto bueno a una
relación, esta moría irremediablemente. Lo que los padres opinaran respecto a
que si la dama o el varón eran de su agrado, podía ser el comienzo de una
bonita relación o la muerte de esta, sin medios tintes.
María tenía 18 años cuando
conoció a Juan, ella la segunda hija de un distinguido Teniente de la Armada, señorita
que se le había educado para a ser modista y una gran dueña de casa (costumbre
muy normal en esa época); él un humilde obrero de la construcción. El amor fue
inmediato, se veían en los festivales populares de la época en la ciudad de
Valparaíso, la Nueva Ola era la revolución de los jóvenes chilenos, él la iba a
visitar a su casa, las señoritas no salían “solas” con hombres.
Pasaron varios meses de pololeo,
hasta que Juan, un día, le pidió matrimonio a María, ella, enamorada como
estaba, le dijo que SI!!!! Pero había que hablar con los padres para pedir la
mano y comenzar los preparativos… Qué emoción!!!
Juan llegó el día y hora indicada
al hogar de ella, para que pudiese hablar con sus padres. Lamentablemente, no
todo saldría cómo ellos pensaban. Los padres de ella se opusieron, sobre todo
la madre, la explicación fue “él es muy poca cosa para ti”. Adicionalmente, a
ella le prohibieron volver a verlo.
María quedó devastada, en ese momento,
le prometió a su madre que ella NUNCA se iba a casar, que nunca más iba a
disfrutar de la compañía de un varón. De esto han pasado un poco más de 50
años. Historia de la que me enteré hace unos 15, por casualidades de la vida…
Esta es la historia de mi tía Mary, ella este año cumple 70 años, y cumplió su promesa, nunca más salió con un
hombre, ni menos se casó, tampoco tiene hijos, porque cumplió al pie de la
letra lo que alguna vez le dijo a mi abuela.
Siempre he sentido que mi tía
nunca fue feliz, la he visto sonreír, si… La he visto llorar de alegría, si…
Pero sus ojos siempre siempre están tristes. Ella dice que aunque no tuvo hijos
biológicos, nos tuvo a nosotras, sus sobrinas, y ahora disfruta de sus sobrinas
nietas, pero yo estoy segura de que si le faltó su propia familia.
Por esas cosas de la vida, él
apareció nuevamente hace unos 10 años, convertido en un prestigioso médico; por
casualidad se encontró con otra tía en la calle y la reconoció, la invitó a
tomar un tecito para contarle lo que había sido su vida, el nunca se casó, debe
haber tenido aventuras, pero tampoco tenía hijos, pero lo que más preguntó era
“¿cómo está María?”. Mi tía corrió a contarle a mi tía Mary lo que había
sucedido, y ella en, lo que aún nosotros no entendemos, dijo que no quería
saber de él, que esa historia había sido linda para un par de jóvenes, pero a
su edad ya no era nada. Quisimos convencerla de todas las maneras posibles le
propusimos a que lo invitáramos a tomar onces, la idea era que lo viera, y no hubo caso, no pudimos sacarla del
hermetismo en el que sumió.
Siempre he pensado, no sé que es
peor, obligar al destino a que juegue a tu favor, con los costos que sean o
dejar que pase por tu lado y tú no muevas un músculo por ser feliz… En resumen,
no siempre los finales son de cuento…

2 comentarios:
Que triste ! Es increible como los padres podian influir y decidir la felicidad de un hijo. Yo ... como soy curiosa hubiese hido a ver que tal estaba el hombre que tanto ame y influyo en mi futuro :) ....tienes que seguir escribiendo ! Me encanto !
Que increíble!!!las mujeres a veces por nuestros miedos , y por lo que nosotras sentimos, no nos preocupamos del otro...Una historia inexplicable ...abrazos
Publicar un comentario